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UN BAILE EXTRAORDINARIO O LEOPOLDINO "EL FIFI" Por: EL PROFE. Don Ignacio Frías Rodríguez En los primeros años de 1900 aquí en Real de Catorce eran frecuentes los bailes, según decían mis abuelitos, con violín, arpa, salterio y bajo sexto o con una buena orquesta de don Nicolás Cuevas. Bailes en un buen patio, bien regado y con la luz de la luna a donde se podía entrar con facilidad o en buenos salones, bastante iluminados, pero ahí de rigurosa invitación. Por esa época hubo un buen muchacho de unos 18 o 20 años, humilde, pero trabajador, no fumaba, ni tomaba, vestía bien, de traje negro o azul marino, corbatita, gorra de falda chica o carrete. Diariamente salía de su trabajo, se bañaba y se alineaba y a explorar la ciudad para ver donde había baile, con sus buenos modales y pudiendo bailar vals, polka, chotis, redoba, lo mismo que lanceros o cuadrillas. Tenía buen pegue con las chamacas y su buena suerte que le acompañaba que no se perdía un baile. Las damas se sentían tranquilas bailando con él, pero los caballeros no muy contentos le apodaron "el Fifi", en virtud de que por esa época salió una piecesita que decía así: Ya dijimos que Leopoldino, bien arregladito se paseaba por diferentes rumbos buscando el baile. Una vez localizado era fácil encontrarle ahí, desde luego bailando. Pero no es difícil considerar que alguna vez habrían de ser pocas las fiestas. Algún día de la semana hubo hasta tres bailes y también tres días sin fiesta alguna. Leopoldino desesperado al oscurecer se encontraba en la plaza de Armas, escuchó música para el barrio del Sanjón, se dirigió allá, preguntó a dos o tres gentes en donde estaba la fiesta y para su mala suerte le informaron que por ahí no había nada. Se quedó pensando como es que le fallara su oído. Unos diez minutos de estar quieto pudo escuchar música, pero para el barrio de las Campanitas. Se dirigió allá, se paseó por el rumbo y nada. De rato escuchó música por el barrio de la Capillita, allá se fue y siguió la desilusión: nada de fiesta. Pensando que tal vez su cerebro andaba mal, decidió irse a su casa para dormir temprano. |
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