Retablo

home información historia geografía huicholes fotografía mapas el chuzo contactos blog
el cactus cómo llegar la parroquia literatura artesanía video        
  donde dormir los panteones              
  donde comer retablos              


LOS RETABLOS DE LA PARROQUIA

La fe y devoción que la gente le tiene a Panchito son el origen de la multitud de retablos que adornan las paredes de la sacristía de la Parroquia. Son verdaderas obras del arte popular que reflejan el corazón del pueblo mejicano y sus más profundas raíces. Los retablos, representaciones pictóricas de imágenes de la iconografía religiosa católica realizada sobre tablas, fueron introducidos en la Nueva España por los misioneros españoles de diferentes órdenes religiosas durante la Conquista. En este traumático periodo, para los habitantes indígenas del México Antiguo, la Iglesia católica intentó erradicar las ancestrales creencias religiosas e imponer "la única y verdadera fe". De este choque de dos cosmovisiones en un principio tan antagónicas surge un auténtico mestizaje ideológico. Los antiguos ídolos de los altares caseros indígenas poco a poco cedieron su lugar a los retablos de imágenes de la parafernalia católica, proyectando sobre éstas las antiguas características de sus deidades prehispánicas. La contraparte del retablo, o más bien otro de sus usos, es el exvoto (del latín ex voto: por voto), objeto que se ofrece a una divinidad en particular en agradecimiento por un favor recibido. Se dice que el exvoto más antiguo elaborado en la Nueva España es un alacrán de oro encargado por Hernán Cortés, quien lo dedicó a la virgen de Guadalupe de Extremadura por salvarle la vida de un piquete de alacrán. Aunque no existan pruebas fehacientes, que confirmen la veracidad de este dato, sí podemos hablar de una tradición votiva en México existente desde el siglo XVI. Aunque un exvoto puede ser cualquier objeto (trenzas de cabello, cartas, figurillas conocidas como "milagritos", etc.), los retablos son una expresión artística única. Originalmente eran dibujados sobre superficies de madera, cobre o lienzo. A partir del siglo XIX se introduce en América la lamina de hojalata, material duradero y barato, lo cual hace accesible estos objetos de arte popular a las clases más humildes. Mientras que los exvotos españoles sólo emplean la representación pictórica para dar gracias por un favor específico, en México ésta va acompañada de una breve leyenda anecdótica al pie de la imagen, relatando ingenuamente el milagro concedido. Los exvotos eran encargados en pequeños talleres regionales a los retableros, en su mayoría artistas anónimos, sin conocimientos técnicos y poco letrados. Precisamente, de estas circunstancias (la falta de proporción y la ingenuidad en la perspectiva, la audacia del colorido y la ortografía casi infantil) se deriva, como dice Roberto Montenegro, "un género de pintura que por su concepto enigmático alcanza los linderos del superrealismo". Hay personas que agradecen por haber recuperado la salud, por haber salido bien de una operación difícil, por haberse multiplicado su ganado, por haber logrado la protección y el auxilio de Panchito. Todos son ejemplos claros y tangibles de la fe a este santo que ha venido desde muy lejos para volverse el protector y el benefactor del pueblo. Se ha hecho famoso en varios lugares por los milagros que ha concedido de generación en generación y así multiplicándose sus fieles peregrinos.

Haz clic para ver los retablos Galería de Retablos

 

Nube
Nube
Nube